Litio: “Avanzar rápido a factibilidad más que sobreestimar recursos»
El director de Posgrado de Litio en la Universidad Austral, José de Castro, considera que la falta de experiencia y de avance en los trabajos posteriores a la exploración han traído dudas a los inversores.
– ¿En Argentina, desde cuándo se explora litio?
-El litio fue explorado y producido desde los años ’30 en Córdoba, San Luis y Catamarca desde pegmatitas, y con una visión de negocio totalmente diferente en el mundo. Una primera inflexión fue a mediado de los ’90 cuando FMC decidió avanzar en el salar del Hombre Muerto ante la inminencia del cierre de su mina en Carolina del Norte. Allí, entre FMC (hoy Livent), Sociedad Chilena del Litio (Abermarle) y Soquimich (SQM) comenzó la era de las salmueras, aunque el boom del litio relacionado con las expectativas de las baterías arrancó en el segundo quinquenio de este siglo y ha llegado hasta ahora.
– ¿Cuáles son los pasos de una etapa de exploración de litio?
-Las etapas de exploración de litio son atípicas comparadas con las de minería convencional en el caso de salmueras. Al tratarse de un recurso mineral disuelto en líquido, su exploración está relacionada con la hidrogeología y muchas veces no es bien comprendida por los mineros convencionales. Los principales factores de éxito en la exploración de litio radican en las potencialidades de procesamiento posterior. Esa es la razón que los recursos existentes hoy en día superan los 1000 años de potencial uso. Se debe enfatizar el valor en avanzar rápidamente a factibilidad más que sobreestimar recursos. Aun así, existe mucho trabajo para poder llevar a reservas, ya que los modelos hidrogeológicos que definen una posible producción no han sido lo suficientemente evolucionados como para definir muchos temas de contexto.
– ¿En cuanto a inversiones, qué porcentaje menor puede requerir comparado con la exploración de un proyecto metalífero chico?
-Basado en lo anterior, existe una práctica industrial inercial que lleva a sobre invertir en aquellas tareas que son cómodas o conocidas para la exploración, como la perforación y la toma de muestras, los mapeos etc. Si de la curva de aprendizaje se tomara lo pertinente creo que la exploración de litio en salmueras, comparada con un proyecto de similar ROI e inversión en oro, necesita mucho menos de la mitad en inversión exploratoria y tal vez lo mismo en definición de procesos o metalurgia.
– ¿Cuántos proyectos de exploración de litio hay actualmente en el país, en los cuales haya avances y con planes de continuar explorando?
-La cantidad de compañías que han explorado en los últimos 15 años han superado la centena. Desapareciendo, cambiando de nombres y recomponiendo algunos proyectos hoy existen 23 empresa en etapas tempranas, 8 en exploración avanzada, 4 con análisis de factibilidad, 5 en pilotaje piloto, 2 en construcción y dos compañías en producción. Desde FMC en los ’90 solo se puso en marcha una compañía que es Sales de Jujuy de Orocobre.
– ¿Cuáles son las ventajas y desventajas de explorar litio comparado con las de explorar un proyecto metalífero?
-Los hechos fundamentales de cantidad de trabajo e inversión son teóricamente menores y los riesgos de descubrimiento son sustancialmente menores en los casos de las salmueras del triángulo de litio. La falta de avances por los trabajos posteriores y la falta de experiencia han traído la duda en el litio desde los inversores y eso lo hace hoy injustificadamente complejo.
– ¿Cuál es el panorama a corto plazo de la exploración de litio?
-Creo que se ha llegado a lo que en la curva de Gartner se llama la fase de disminución de interés, aunque el mercado en los próximos 3 a 5 años evolucionará hacia una industria con grado de madurez diferente y similar a los químicos de alta valía de producción. El énfasis para nuestro país es pensar estratégicamente e incentivar el pronto avance de lo existente para no perder la oportunidad nuevamente. En los últimos 5 años hemos perdido oportunidades importantes que fueron tomadas principalmente por las compañías australianas.